Entrevistas Testimonios

Aprendiendo, desprendiendo: Patricia Cruz

Es verdad que el universo trabaja de maneras misteriosas. A veces, cuanto dudamos de todo, se disipan las nubes y se esclarece el camino. Las opciones quizás no sean las que esperábamos, pero algo muy dentro de nosotros nos impulsa a ser valientes y seguir adelante.

Patricia Cruz, es doble sobreviviente de cáncer de mama. Enfrentarse a un diagnóstico y tratamiento de esta índole es sumamente traumático, es como adentrarse a las furiosas olas del mar y ser revolcada infinitamente. Enfrentarse dos veces a un diagnóstico así, es aún más aterrador. Sin embargo, Patricia, pudo superarlo, no sin dificultades, aún así, su experiencia también le sirvió de aprendizaje. Se adentró en sí misma y decidió escribir un libro para compartir su perspectiva desde un sinfín de experiencias vividas, siendo paciente y sobreviviente de cáncer: “Aprendiendo, desprendiendo”.

Esperamos que, por medio de esta entrevista, puedan conocer a Patricia, y se animen y se den la oportunidad de leer su libro. El cual, además, es un proyecto solidario, ya que parte de las ganancias se destinarán a la investigación del cáncer de mama. ¡Acompáñenos en esta charla!

1.Gracias Patricia, por esta charla. Platícanos, ¿de dónde eres, a qué te dedicas? Y en tres palabras, ¿cómo te describirías?
Querida Marshiari, muchas gracias por tu dedicación y tiempo. Soy de la ciudad de México. En agosto del año 2012 me fui a radicar con mi marido e hijo al Alemania y desde hace año y medio estamos viviendo en Suiza. Estos últimos años me he dedicado prácticamente a aprender el idioma. Primero el alemán, y ahora estoy tratando de entender el suizo-alemán. En el inter tomo clases de inglés para tener más oportunidades para conseguir un trabajo. Mi experiencia es en la parte del transporte internacional de mercancías. Por otro parte, desde que llegué a Suiza, en mayo del 2019, me consagré a terminar de escribir mi historia. ¿Tres palabras? Pasión, lealtad, conexión.

2.¿Cuándo descubriste que tenías cáncer?
La noche que cambió mi vida por completo fue el 2 de octubre del año 2010, día en el cual sentí un dolor muy agudo en mi pecho izquierdo, una punzada que me despertó de un sueño profundo. Ese viernes por la noche salí a cenar con mis amigas del trabajo para celebrar mi cumpleaños número treinta y cinco. Cenamos muy rico y nos tomamos unas cuantas copas de vino, fue una velada muy bonita. Pasada la medianoche, como princesa de cuento, se me acabó el encanto y mis amigas me llevaron a casa. Dos horas más tarde un dolor muy intenso en el seno izquierdo, tipo piquete, me despertó de un jalón. Por primera vez, al palparme sentí una bolita totalmente ajena a mí. Un mes después me daban la noticia de que esa bolita indefensa era un tumor maligno de alta peligrosidad.

3.¿Cómo afrontaste la noticia? ¿Cómo se lo contaste a tus familiares y amigos?
La noticia me la dieron un par de horas después de que desperté de la anestesia. Aún bajo los efectos de aquella droga, pensé que me estaban jugando una broma. Cómo olvidar la escena en donde Federico, el cirujano, entra a mi habitación y me comunica que el ginecólogo había visto algo raro en el tumor y, el resultado de patología testificaba que se trataba de cáncer. Y mientras él está hablando, recuerdo un sueño que tuve mientras estaba con los efectos de la anestesia, en el cual Federico y yo estamos platicando en algún lugar con mucha luz. En esa visión, él me dice que tengo un tumor maligno, pero que no me preocupe, todo va a salir bien. Fue como un dejavú. Para mi completo asombro, él me estaba corroborando lo mismo que me había informado en el sueño. Anteriormente tres ginecólogos y la radióloga me habían confirmado que la bolita era indefensa y que no tenía de qué preocuparme. Me aconsejaban esperar un año para revisarla nuevamente. Afortunadamente decidimos retirar el nódulo, de lo contrario no estaría aquí para contar la historia.

Mi marido fue el primero en recibir la noticia y el la compartió de inmediato a mi hermana. Él fue quien recibió el balde de agua fría. Al siguiente día que regresé a casa, mis papas y mi hijo me estaban esperando y pues les solté la noticia en seco: “Me acaban de sacar un tumor y resultó ser maligno”. Después reinó el silencio. A mis amigos les mandé un e-mail extenso con todos los detalles para ahorrarme preguntas.

4. Después de haber pasado un primer tratamiento oncológico, ¿cómo llegó la noticia de haber sido diagnosticada con una recurrencia?
Fue en noviembre de 2015 cuando, debido a una incomodidad constante en el seno izquierdo, visité a la ginecóloga. Después de realizar un ultrasonido me comentó que no había encontrado ninguna irregularidad en mi pecho. No obstante; y con el fin de sentirme más tranquila, me daba un pase para que me realizara un estudio de imágenes por resonancia magnética. El resultado de este estudio mostró un tumor en el pecho derecho, en donde no había ninguna molestia. La confirmación del cáncer llegó dos meses más tarde, tras haber realizado una biopsia. Caso curioso, los resultados de la biopsia los recibí dos días antes de recibir la llamada del doctor, nuevamente a través de un sueño.

5. ¿Qué te dio esperanza y ánimo para seguir adelante?
La rendición. Entregar todo al ser supremo. Enterarme de la existencia de un nuevo tumor fue un golpe bajo, un shock. Mi primera reacción fue decir: “no voy a volver a pasar por los mismos tratamientos”. Tuve que llorar muchas noches, en compañía de mi esposo, para agarrar fuerzas y superar la conmoción de la noticia. Durante las tres semanas que siguieron me sometí a todos los estudios de rigor. Una vez que tuve la confirmación de que el tumor no había dañado otras partes, decidí poner nuevamente todo en manos del creador y enrolarme de nuevo en el tratamiento.

6. ¿En qué momento se te ocurre escribir un libro sobre tu experiencia?
Durante mi tratamiento del segundo cáncer.

7. ¿Qué deseas compartir con los lectores a través de tus palabras?
A las mujeres que han sido diagnosticadas con cáncer, me encantaría ofrecer un poco de aliento en su camino. Hacerlas sentir que no están solas. Somos muchas personas sintiendo ese mismo vuelco en el estómago, el miedo a morir, la frustración por perder el control de la situación, las dudas tras un diagnóstico que podría ser letal, el dolor de los tratamientos, el temor con cada chequeo médico y la consecuente posibilidad de una recaída. Aunado a ello tenemos que lidiar con la indiferencia social con la que a veces nos enfrentamos.

Considero que varios aspectos que relaté podrían aplicarse igualmente a otros padecimientos diferentes al mío y tal vez puedan servir como un aliciente emocional, mental y/o espiritual.

A la gente cercana a un paciente oncológico, brindarles un panorama más amplio de lo que existe tras bambalinas. Estoy convencida que después de leer el libro ellos encontraran más ideas que pudieran ser de ayuda para brindar apoyo a su ser querido.

A la sociedad en general, mi deseo es que su corazón sea más compasivo con su semejante, que logre llegar a ser ese ser capaz de brindar palabras de aliento a personas en aprietos que crucen por su camino, sin prejuicios, sin juzgar, actuando sólo desde el amor.

Ese enfermo de carcinoma sigue siendo la misma persona que era, ya sea amigo/a, hermano/a, hijo/a, padre, madre, abuelo/a, etc., y como tal, quiere seguir siendo tratado como antes del diagnóstico. Como dice la psico-oncóloga Emma Barthe, la enfermedad no te define como persona, ni te coloca en una situación de desventaja con respecto al resto de los mortales. La enfermedad “no nos hace”, sino que “se pasa por ella”, “está en nosotros”, pero no somos ella, afecta a nuestro cuerpo, pero no a nuestra esencia.

8. ¿Cuáles han sido los retos de autopublicarte? ¿Tenías alguna preparación previa relacionada al mundo editorial o simplemente fuiste aprendiendo durante el proceso?
La autopublicación sin ningún tipo de conocimiento tiene todos los retos que puedas imaginarte. Hasta hace un par de años no sabía que eso era posible. Un amigo escritor alemán me dio la idea y el primer empujón. Me dijo que era muy sencillo subirlo a Amazon, cosa un tanto fuera de la realidad para alguien con pocas habilidades tecnológicas, hablo de mí. Una gran amiga, apasionada de la lectura, me dijo que ella me apoyaría con las correcciones y así comenzó la aventura. En el inter traté de buscar una asesoría profesional, pero era mucho dinero, así que lo dejé de lado. Antes de subir el documento a la red, envié el escrito a un par de amistades, a mi marido y a mi hijo, con el propósito de dar una chequeada general. Uno puede leer 50 veces el documento, pero el cerebro pasa desapercibido muchas cosas. Lo que es un hecho, es que no soy escritora, pero consideré que en el intento de esperar a que alguien se interesara en publicar mi historia, podría aventar la toalla, dejar mis vivencias en el baúl de los recuerdos y con ello, renunciar a mi deseo de aportar mi granito de arena para un mundo con más empatía y amor.

9. El acto de escribir, siempre nos ayuda a liberarnos de los monstruos y fantasmas que tenemos en la cabeza. En tu perspectiva, ¿sentiste que escribir este libro fue una experiencia terapéutica que te permitió procesar y aceptar todo lo que habías vivido durante la enfermedad?
Definitivamente. Yo empecé a guardar mensajes que recibí de mis amistades desde el inicio de mi primer encuentro con el cáncer. Cada que me sentía enojada, triste o muy feliz, escribía para desahogarme. Todas aquellas notas me ayudaron en los años posteriores a reconocer mi fortaleza, mi suerte, mi sufrir. Cuando me diagnostican por segunda vez cáncer, fue un revivir todos aquellos extractos de mi vida. Entonces retomé aquel escrito, el cual poco a poco se convirtió en un libro. Es un hecho que la escritura es una herramienta muy efectiva para liberar el alma.

10. Para quienes se interesen por tu libro, ¿dónde pueden adquirirlo?
Lo encuentran en la plataforma de Amazon en formato electrónico.

https://www.amazon.com.mx/Aprendiendo-desprendiendo-doble-historia-c%C3%A1ncer-ebook/dp/B085KXJ7V9/ref=sr_1_1?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&crid=2AINNY8PFC9VE&dchild=1&keywords=aprendiendo+desprendiendo&qid=1603089716&sprefix=aprendiendo%2C+desp%2Caps%2C243&sr=8-1

11. ¿Cuál es tu capítulo favorito de tu libro y por qué?
Esta es una pregunta muy buena, pero difícil de contestar porque cada sección tiene su aprendizaje. El libro se divide en dos partes: la primera, que relata mis dos historias con la enfermedad; y la segunda, que habla de los aprendizajes. Esta segunda parte contiene los temas que me empujaron a escribir el libro. De entre ellos tomaría tres: ¿Amistades en las buenas y en las malas? ¿La enfermedad es el resultado de rencores o un mal karma? Cáncer, más que una maldición, ¿una bendición? Tengo la esperanza de sembrar en la gente la empatía hacia el paciente.

12. ¿Qué consejo le darías a una mujer que ha sido diagnosticada recientemente con algún tipo de cáncer?
Vivir sus pérdidas una a una, no eludir el llanto pues este les proporcionará muchas fuerzas para lo que sigue. A veces, en el intento porque todo pase rápido, no nos permitimos ser débiles. Una de las palabras favoritas de mucha gente: ¡Eres una guerrera!, ¡Tú puedes! Como si el ser endeble fuera algo malo. Desahogarse con quien más confianza tengan y, de ser posible, pertenecer a un grupo de autoayuda. Entre iguales se encuentra más empatía a tus temores, dolores, sentimientos. Como lo mencionaba en párrafos anteriores, que sepan que no están solas y que esto también va a pasar.

Para mí el cáncer ha sido uno de mis mejores maestros, me ha enseñado a la mala, pero me ha hecho crecer como ser humano. Me ayudó a conectarme con mi ser interior, a amarme de manera incondicional y a unirme con el todo.


Si quieres saber más sobre el proyecto de Patricia, puedes visitar sus redes sociales: https://www.facebook.com/aprendiendo.desprendiendo.3

Mis 2 historias con el cáncer (@aprendiendo_desprendiendo) • Fotos y videos de Instagram

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